martes, 3 de abril de 2012

SALMO 94 (93)

1Dios justiciero, Señor,
Dios justiciero, resplandece.
2Elévate, Juez de la tierra,
paga su merecido a los soberbios.
3¿Hasta cuándo, Señor, los malvados,
hasta cuándo triunfarán los malvados?
4Discursean profiriendo insolencia,
se jactan todos los malhechores;
5trituran, Señor, a tu pueblo
y oprimen a tu heredad,
6asesinan a viudas y emigrantes
degüellan a huérfanos;
7y comentan: El Señor no lo ve,
no se entera el Dios de Jacob.
8Enteraos, los más insensatos,
necios, ¿cuándo discurriréis?
9EI que plantó el oído ¿no va a oír?,
el que formó el ojo ¿no va a ver?
10EI que educa a los pueblos ¿no va a castigar?,
el que instruye al hombre ¿no va a saber?
11Sabe el Señor que los planes humanos
son vanidad. 
 

12Dichoso el varón a quien tú educas,
Señor, al que enseñas tu ley,
13dándole descanso tras los años duros,
mientras cavan una fosa al malvado.
14Que el Señor no rechaza a su pueblo
ni abandona su heredad.
15EI inocente recobrará su derecho
y hay un porvenir para los rectos de corazón.
16¿Quién se pone a mi favor
frente a los perversos?,
¿quién se pone a mi lado
frente a los malhechores?
17Si el Señor no me hubiera auxiliado,
ya estaría mi vida habitando el silencio.
18Cuando me parece que tropieza mi pie,
tu lealtad, Señor, me sostiene;
19y aunque se multipliquen
mis preocupaciones,
tus consuelos deleitan mi ánimo.  

20¿Podrá aliarse contigo un tribunal inicuo
que dicta injusticias invocando la ley?
21Aunque atenten contra la vida del justo
y condenen a muerte al inocente,
22el Señor será mi alcázar,
mi Dios será mi Roca de refugio.
23ÉI les pagará su iniquidad,
los destruirá por sus maldades,
los destruirá el Señor nuestro Dios.

94 Género. Por la persona a quien se dirige y por su función, pertenece a la categoría de salmos del Señor Rey; aunque no emplee el título. Por los elementos tradicionales, es una súplica. Atendiendo a lo específico, es una reclamación judicial ante el soberano. Con apelación a la jurisdicción y justicia del juez, acusación de los culpables, demanda de la pena merecida. Que al rey toque administrar la justicia es cosa bien sabida; baste citar Jr 21,11 s; 22,3.15s; Sal 45 y 72. Los acusados son, según los vv, 20s, jueces inicuos que condenan a muerte al inocente.
Componente esencial de la justicia es la "justicia vindicativa" (Justiciero, v. 1). Si el juez responsable deja incólumes a los criminales, se hace cómplice de ellos y condena a la desgracia a víctimas inocentes. La "venganza" podía ser competencia del ofendido o de la familia cuando no había instancias superiores. Cuando la vida civil está organizada, la justicia vindicativa es competencia de la magistratura, en última instancia, del rey, de Dios: Dt 32,25.43; Sal 18,48.
El resplandor tiene valor teofánico genérico: Dt 33,2; Hab 3,3s; Sal 80,2; y específico: Sal 50,2. Creo que en el caso presente influye la concepción oriental que asigna al Dios Sarnas (=Sol) la administración de la justicia (cfr. Mal 3,20). Si es pertinente la comparación, el resplandor del salmo no es sólo manifestación divina, sino el descubrir y revelar los delitos ocultos. Muy significativo es lo que dice Eclo 23,19.
El talante sapiencial invade el poema y se manifiesta en muchas expresiones: entender, insensatos, necios, instruir, reprender, designios, educar, enseñar; la oposición genérica de buenos y malos, la bienaventuranza genérica. La cosa no es extraña, pues parece ser que los empleados públicos recibían una instrucción sapiencial.
Composición. Si bien el patrón subyacente unifica el salmo, el desarrollo es algo irregular, con saltos, cambios de persona y de lenguaje. Para facilitar la comprensión, lo divido en tres partes: el orante se dirige a Dios y describe a los culpables (1-7); interpela a los malvados y conforta a los honrados (8-11.12-15); experiencia personal y justicia del tribunal supremo (16-19.20-21); conclusión (22-23).

94,1 Yhwh está identificado con el dios supremo 'el. Muchos textos mencionan su función justiciera: 1 Sm 24,13; 2 Re 9,7; Is 47,3; 59,17; léase el comienzo de Nahún.
94,2 "Juez del mundo" es el título dado en Gn 18,25. "Levantarse" es gesto judicial: Is 33,1. "Pagar su merecido": con la misma fórmula en JI 4,4; Sal 28,4; Prov 12,14.
94,3 "Hasta cuándo": léase el salmo 13.
94,4 "Discursean": el verbo hebreo sugiere el brotar o borbotar de un manantial, con espontaneidad y abundancia: Prov 15,2.28. Se jactan del éxito de sus empresas.
94,5 Los posesivos "tu" comprometen al Señor en una causa suya.
94,6 Tres categorías clásicas de marginados, desvalidos en la sociedad: p. ej. Sal 68,6.
94,7 Concede la palabra a los malvados para presentar su punto de vista, falso. Llaman a Yh "Dios de Jacob": si son extranjeros, le niegan su información y competencia en el asunto; si son israelitas, se distancian del Dios nacional evitando llamarlo "nuestro Dios".
94,8 Con una repetición ingeniosa, cambia el orante el destinatario: "no se entera / enteraos", "hasta cuándo triunfarán / cuándo discurriréis". El calificativo "necios" descalifica todo su razonamiento.
94,9-10 La argumentación es empírica, en términos antropomórficos: cfr. Prov 20,12 (tiene su versión metafísica, la causalidad). "Reprimir" como enseñan abundantemente Prov, es parte integrante de la educación. Cambiando del Dios justiciero al educador (Dt 8,5), da un giro saludable al discurso. Si sus oyentes quieren comprender y aceptan la corrección, no incurrirán en un juicio sin apelación.
94,11 De nuevo el artificio del enlace. Los "planes" humanos autónomos o contrarios a los de Dios: Sal 33,1 Os.
94,12 La bienaventuranza pasa de lo simplemente sapiencial (Prov 6,20; 7,2; 13, 14) Y universal, a la instrucción por la "ley", que implica revelación.
94,13 Explica la dilación del juicio divino: al honrado, el tiempo le prepara el descanso, para el malvado el tiempo se emplea en cavarle la fosa.
94,14 Eco del v. 5
94,15 Texto difícil. a) Contando con personificaciones se reconstruye imaginativamente una escena: Derecho, seguido de todos los rectos, va en busca de Justicia, desterrada o secuestrada, para hacerla retornar. b) Corrigiendo la vocalización: su derecho retorna al honrado.
94,16 Solo frente a muchos, ante el tribunal, el inocente busca apoyo. A las preguntas responden los versos siguientes, saltándose una etapa.
94,17 -18 Se remontan a un tiempo anterior a la pregunta; o bien, en virtud de la certeza que da la esperanza, anticipan mentalmente un hecho futuro, El "Silencio" es en hebreo Duma: cfr. Is 21,11; Sal 115,17; sería huésped de Silencio, sin poder dar gritos a Dios ni echar discursos a los necios.
94,19 De la tragedia evitada y recordada con un escalofrío salta a un recuerdo íntimo y gozoso: el "consuelo" divino que lo deleita con ternura y anula sus "preocupaciones".
94,20 Son llamativas dos fórmulas intensas y felices. "Tribunal de crímenes / criminal" , opuesto al "Dios justiciero". Y su tarea: elaboran (artesanamente) desgracias (indebidas) sobre (usando, manipulando) la ley: véanse Is 10,10; Jr 8,8.
94,21 "Atentan": con una leve corrección; el hebreo dice "se conchaban".
94,22-23 Por encima del juicio humano inicuo se levanta el juicio justo de Dios, que tiene la última palabra.
Trasposición cristiana.
Oponiendo la ciencia humana al saber de Dios, Pablo cita la versión griega del v. 11. Para el v. 19 encontramos un buen comentario en 2 Cor 1,3-6; 7,6s.

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