sábado, 12 de mayo de 2012

SALMO 147 (146 Y 147).


1 Alabad al Señor, que es bueno tañerle,
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

2EI Señor reconstruye Jerusalén
y reúne a los deportados de Israel.
3él cura los corazones contritos,
y venda sus llagas.
4Cuenta el número de las estrellas,
impone a cada una su nombre.
5Grande es nuestro dueño y poderoso,
su destreza no tiene medida.
6EI Señor sustenta a los humildes,
y humilla hasta el polvo a los malvados.
7Entonad la acción de gracias al Señor,
tañed la cítara para nuestro Dios,
8que cubre el cielo de nubes
y prepara la lluvia para la tierra
y hace brotar hierba en los montes;
9que da su alimento al ganado
y a las crías de cuervo que graznan.
10No aprecia el brío de los caballos
ni estima la agilidad del hombre.
11EI Señor estima a sus fieles
que esperan en su lealtad.

12Glorifica, Jerusalén, al Señor,
alaba a tu Dios, Sión,
13que ha reforzado los cerrojos de tus puertas
y bendice a tus hijos dentro de ti;
14que ha puesto paz en tus fronteras
y te sacia con flor de harina,
15que envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre velozmente;
16que envía la nieve como lana
y esparce la escarcha como ceniza;
17echa el hielo como mendrugos
¿quién puede resistir la helada?
18Envía una orden, y se derrite,
sopla su aliento y fluyen las aguas.

19Anuncia su mensaje a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel.
20Con ninguna nación obró así
ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!

147 Género y situación. Está a caballo entre la acción de gracias y el himno con predominio del primero. La situación es un tiempo después de la repatriación (2). Los versos 2-3 parecen respuesta a Sal 51,20, que es adición exílica al Miserere; a Sal 51,19-20 responde la bina del presente "arquitecto y médico". El recuerdo del culto astral de Babilonia (Is 47,13) puede explicar el v. 4. La ciudad está amurallada, como en tiempo de Nehemías: Neh 12,27-47.
También nos pueden orientar las ausencias. No hay rey ni sacerdotes, sino simples ciudadanos. Aunque nombra a Sión, no menciona templo ni sacrificios. Si se mencionan otros pueblos, es para excluirlos de los privilegios de Israel. La visión es cerrada: la ciudad está trancada con "cerrojos", los vecinos están "dentro de ella". La "ley" es monopolio que ni se comparte ni se difunde: compárese con Is 2,2-5. 
Composición. Ateniéndonos a los imperativos hímnicos dividimos el salmo en tres secciones desiguales: 1-6.7-11.12-20. Lo más llamativo del salmo son los saltos de una esfera a otra. De Jerusalén a las estrellas, de los humildes a las nubes; asoman, para ser barridos, infantería y caballería; otro salto a los meteoros invernales y su resolución, para acabar con la ley del Señor. Las piezas de la alternancia se pueden tomar en sentido realista y en sus valencias simbólicas. El Señor abarca todas las esferas de la creación y la vida, aunque en el centro coloca a su pueblo y ciudad. El salmo tiene notables contactos con Jr 33: curación, reconstrucción, repoblación, paz, acción de gracias, estrellas, leyes celestes.
147,1 Otros toman "bueno" como predicado de Yhwh. Sobre el valor de la música: Sal 81,3; 135,3.
147,2 Reconstrucción de la ciudad y repoblación son tareas correlativas, complementarias.
147,3 Médico es título clásico del Señor. El texto puede inspirarse en Is 61,1: el complemento confiere alcance simbólico al título.
147,4 Las estrellas son ejemplo proverbial de lo innumerable: Gn 15,5; 22,17; 26,4; Dt 10,22; Dios conoce no sólo el número, sino el nombre de cada una: Is 40,26.
147,6 Con valor correlativo: los humildes son víctima de los malvados ..
147,8-9 Alimentar el ganado supone un engranaje natural que ha de funcionar con precisión en todas sus fases. El cielo despejado se cubre de nubes, que envían la lluvia, que fertiliza la tierra, que hace brotar hierba, que alimenta el ganado. Para el hombre, con la colaboración inteligente del hombre, "flor de harina" (14).
147,10 Sintetiza el poder militar: valentía del caballo: Job 39,19-25; agilidad del infante: Am 2,15.
147,11 Frente a ellos, el sentido religioso, sintetizado en reverencia y esperanza.
147,13 Supone la amenaza exterior: Neh 3. Bendice: con la fecundidad.
147,14 Paronomasia con el nombre de la capital: Sal 122.
147,15-18 Llega la estación invernal. En manos de Dios los meteoros hostiles resultan domésticos: lana blanca y protectora, ceniza, resto de un fuego de hogar, mendrugos, restos de pan. Más importante el dominio de Dios que, en su sazón, con un soplo, sacude el letargo invernal: compárese con Eclo 43,17-22. Del mismo modo controla los inviernos de la historia.
147,16 Job 37,6.
147,17 Algunos corrigen y leen: "las aguas de detienen".
147,19 La terna "mensaje, decretos y mandatos" remite al Dt e implícitamente a la alianza.
147,20 La leyes privilegio de Israel: Dt 4,8; Bar 4,1-4.

Trasposición cristiana.
Es tradicional que Jerusalén represente a la Iglesia terrestre y a la celeste, de donde la lectura del salmo en dos claves complementarias. La palabra que viene a la tierra y corre veloz es el Hijo de Dios en la encarnación; como palabra se prolonga en la predicación del evangelio.

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