domingo, 12 de febrero de 2012

SALMO 68 (67)

2Se levanta Dios, se dispersan sus enemigos,
huyen sus rivales.
3Como se disipa el humo, se disipan,
como se derrite la cera ante el fuego,
perecen los malvados ante Dios.
4Los honrados se alegran, se alborozan ante Dios,
lo festejan con alegría.
5-Cantad a Dios, tañed en su honor,
apisonad un camino al que cabalga en la estepa;
en nombre del Señor regocijaos ante él.
6Padre de huérfanos, protector de viudas
es Dios en su santa morada.
7Dios da un hogar a los que están solos,
saca de la prisión a los cautivos;
solos los rebeldes se quedan en el yermo.
8Oh Dios, cuando salías al frente de tu pueblo,
cuando avanzabas por el páramo,
9La tierra tembló, el cielo destiló,
ante el Dios del Sinaí,
ante Dios, el Dios de Israel.
10Una lluvia generosa derramaste, Dios,
tú aliviaste tu heredad extenuada.
11Tu rebaño habitó en ella,
la que bondadosamente, Dios,
habías preparado para el desgraciado.  

12Mi Señor da el parte de guerra
y una multitud pregona la noticia:
13«Reyes, ejércitos van huyendo, van huyendo».
Finca y casa se reparten como botín, 
14¿y os quedáis tumbados en los apriscos?;
alas de paloma recubiertas de plata
con las plumas irisadas de oro.
15Cuando el Omnipotente desbarataba reyes,
nevaba en Har-Salmôn, 

16Montaña divina es la montaña de Basán,
montaña escarpada es la montaña de Basán.
17 ¿Por qué tenéis envidia, montañas escarpadas
del monte que ha escogido Dios para habitar?
En él habitará el Señor por siempre.
18Los carros de Dios son miles y miles,
millares los arqueros.
El Señor marcha del Sinaí al santuario. 
19Subiste a la cumbre llevando cautivos,
recibiste como tributo hombres,
incluso rebeldes;
y te instalaste, Señor Dios.

20 Bendito el Señor cada día:
Dios carga con nuestra salvación.
21Dios es para nosotros el Dios Salvador,
al Señor mío toca librar de la muerte.
22Dios machaca la cabeza del enemigo,
el cuero cabelludo del que incurre en culpa.
23Dice el Señor: los traeré de Basán,
los traeré desde el fondo del mar,
24para que bañes los pies en sangre
y las lenguas de los perros
se ceben en el enemigo. 

25Aparece tu cortejo, Dios,
el cortejo de mi Dios y mi Rey al santuario.
26Al frente marchan los cantores,
detrás los tañedores
entre muchachas tocando panderos.
27En la asamblea bendecid a Dios,
al Señor en la congregación de Israel.
28Allí los va guiando Benjamín el más pequeño,
los príncipes de Judá en tropeles,
los príncipes de Zabulón
los príncipes de Neftalí 

29Manda, Dios, según tu autoridad,
confirma, Dios, lo que has hecho por nosotros
30desde tu templo de Jerusalén.
Reyes te traerán tributo.
31Reprime a la Fiera del Cañaveral,
a la banda de los toros,
a los novillos de los pueblos:
que se te postren con lingotes de plata.
Desbarata a los pueblos belicosos.
32Lleguen los magnates de Egipto,
Nubia extienda las manos a Dios.

33Reinos del mundo, cantad a Dios,
tañed para nuestro Señor,
34que cabalga por los cielos
de los cielos antiquísimos;
que hace tronar su voz potente.
35Reconoced el poder de Dios.
Sobre Israel su majestad,
sobre las nubes su autoridad.
36Forrnidable es Dios en su santuario.
El Dios de Israel
da fuerza y poder a su pueblo.
¡Bendito sea Dios!


68 Es un epinicio o canto de victoria, que hace compañía a los de Moisés o Miriam (Ex 15), de Débora (Jue 5) y de Hab 3. Con Jue 5 comparte un par de versos y la enumeración de algunas tribus. Con Ex 15 comparte el tema de pueblos enemigos, con sus títulos emblemáticos, la instalación del pueblo en su heredad y la intervención de las mujeres en la celebración. Con Hab 3 comparte, en lenguaje muy diverso, la teofanía, la derrota y dispersión del enemigo. El salmo muestra indicios de celebración litúrgica, original o imitada.

¿De qué victoria se trata? Creo que el poeta celebra un proceso amplio, unificado y concentrado en el poema. La lectura en clave de éxodo explica unitariamente muchos elementos del salmo. La presencia del Señor en el Sinaí, la partida y avance por el desierto, la rebelión de algunos israelitas y la resistencia de otros reinos, la instalación del pueblo en una tierra de cultivo. Aquí comienza lo específico. Mientras la epopeya del éxodo termina con la ocupación y reparto de la tierra, el salmo se extiende hasta la instalación del Señor en el templo. Es la concepción del Cronista.

El punto de arranque del salmo coincide con Nm 10,35, una orden que se repite al comienzo de cada etapa; eso nos permite conjeturar en el salmo la presencia del arca.
Hay otra serie de coincidencias entre el salmo y Nm.

A la primera lectura el poema desconcierta, tanto que alguien lo declaró una lista heterogénea de títulos. El análisis descubre dos ejes semánticos que sujetan la composición: la marcha y la habitación. En cambio, la batalla no está descrita, sino insinuada en sus consecuencias y en la acción de los meteoros. El estilo es en parte alusivo, en parte enumerativo, con repeticiones enfáticas; el vocabulario es rico y escogido. El texto hebreo nos enfrenta con numerosas y graves dificultades.


68,2-7 La primera sección anticipa temas y presenta personajes. Dios "se levanta": ¿de dónde? -El contexto y la alusión a Nm 10 nos dicen que de un alojamiento provisorio. Hay unos "malvados enemigos" que huyen derrotados; hay unos "rebeldes" que "se quedan" y no avanzan; hay unos "honrados" que parecen identificarse con las clases sociales marginadas: "viudas, huérfanos, solitarios, cautivos". Por ahora los grupos no se identifican con pueblos determinados.  

68,2 El "alzarse" puede ser genérico, judicial (Is 33,10; Sal S2,2) o bélico (Is 14,22; Sal 35,2).  

68,3 El fuego es elemento de la divinidad (Is 33,14; Sal 50,2); de él brotan las imágenes de cera (Sal 22,15; 97,5) Y humo (Sal 37,20; 102,4).  

68,5 "Apisonad" o allanad, porque en el desierto no hay caminos hechos: Is 57,14; 62,10. "Cabalga" o marcha en carroza: compárese con Sal 104,3. Se pronuncia por primera vez el nombre del Dios en la forma apocopada Yh.  

68,7 "Solos": la palabra en singular designa al único: Gn 22; Jue 11,34; Zac 12, 10. Es extraño encontrarlo en plural: ¿quiere sugerir que todos son hijos únicos? "Prisión":
palabra de significado discutido. "Rebeldes" o insubordinados: Sal 7S,S. Son israelitas que se quedan en el terreno inhabitable como explica Nm 14. 
 

68,8-15 La segunda sección se articula en dos momentos ensamblados por varias correspondencias: los momentos (8 y 15), los meteoros (9s y 15), la habitación (10s y 13s). El primer tiempo parece conducirnos al descanso final, en la "heredad", el segundo es una batalla estilizada. En clave de éxodo, la batalla es anterior al asentamiento en la tierra; el poeta tiene derecho a invertir el orden cronológico. Pero si consideramos cronológico el orden del texto, la batalla del poema sería una abstracción ejemplar de batallas posteriores, una y todas.

68,8 La gran "salida" de Dios, anticipando la del pueblo, se lee en Ex 11,4.
68,9-10 Menciona dos lluvias. La primera, mansa, acompañada de un terremoto: cielo y tierra testigos de la teofanía, en el páramo, al salir el Señor. La segunda, generosa, riega la tierra de cultivo, la heredad prevista para el pueblo; "derramaste" subraya la acción divina. El título "del Sinaí" o sinaítico es común al salmo y a Jue 5,5.

68,11 El "desgraciado" es el grupo mencionado en w. 6s.
68,12-15 Lo único cierto de estos versos es su ambigüedad alusiva. Con los datos claros ensayo una explicación coherente y parafrástica. El Señor, general del jército, pronuncia el parte de guerra, que anuncia la derrota del enemigo; un "escuadrón numeroso" de mensajeros o "mensajeras" lo difunden: el texto es la derrota de los aliados con sus ejércitos. A la derrota sigue el saqueo, que incluye primero terrenos donde vivir y trabajar, después una serie de objetos preciosos, por su material o su significado, quizá enseñas militares. Sería necio no acudir al saqueo. Durante la huida del enemigo cae una nevada. Naturalmente, caben otras explicaciones.

68,12 El término hebreo "mensajeras" puede ser femenino de oficio (Is 40,9; 52,7); forman un cuerpo numeroso y especializado.
68,13 Según la costumbre antigua, al huir el rey, huye el ejército: 1 Re 22; Jdt 14. "Finca y casa": los vencedores obtienen terrenos como colonos, según la costumbre
antigua.


68,14a Algunos piensan que es glosa sacada de Jue 5,16. En mi interpretación serían grupos que no han acudido a la batalla, o de intendencia: cfr. Nm 31,25-31; 1 Sm
30,21-25.
68,14b De las diversas interpretaciones prefiero la que lo refiere a estandartes militares: apoderarse de ellos significa victoria y ganancia; si además los estandarte reproducen imágenes de divinidades, su saqueo es burla sarcástica.

68,15 Quizá piense el poeta que la nevada era teofánica. Sobre su valor estratégico: Job 38,22s; 1 Mac 13,22. Se puede observar la nota de color: nieve sobre el Monte Umbrío (= Har-Salm6n).
68,16-22 Llegamos a la sección central, señalada por la convergencia de datos formales y significativos: subir, instalarse, cortejo, enemigos, rebeldes. Si Dios ha preparado una heredad a su pueblo, es porque quiere habitar en medio de ellos. El viaje del pueblo hacia el descanso es el viaje de Dios. Comienza una era perpetua (17) que se desgrana día a día (20).

68,16-17 Al ver que Yhwh ha escogido un monte en Canaán, las altísimas montañas de Basán, que esperaban o contaban con el honor, se mueren de envidia. El poeta las apostrofa. La elección del Señor es soberana y definitiva.
68,18 El cortejo hace eco al v. 5; "arqueros": palabra muy discutida. El último verso (levemente corregido) resume todo un viaje, que Nm 33 extiende en unas cuarenta etapas.

68,19 De repente se dirige en segunda persona a Dios. "Subir" sustituye con frecuencia al "salir" del éxodo; aquí condicionado por la "cumbre" terrestre y celeste. Los prisioneros marchan como botín en el desfile triunfal: cfr. Nm 21,29; 31,36; Jue 5,12.
68,20 La bendición cotidiana indica que el culto ha comenzado su ritmo.

68,21 Dios de actos salvadores, que controla la salida por donde se escapa de la muerte; no la controla un dios infernal. Hay un enemigo que incurre en rebeldía: es ejecutado o triturado en la batalla. Una cabeza melenuda que exhibe quizá la melena como señal de fuerza y valentía: Jue 5,2; Dt 32,42.
68,23-24 Son dos versos difíciles de encajar: por la fórmula "Dice" parecen comienzo, por el tema bélico parecen continuación. Como "traer" no lleva complemento explícito, se proponen dos interpretaciones: a) al enemigo, al lugar de la ejecución: cfr. Am 9,2s; b) al pueblo desterrado y disperso lo haré volver a la patria. "Perros" no domesticados sacan partido de la matanza: 2 Re 9,10.36.

68,25-28 La victoria se celebra con un desfile o procesión. La forma adverbial bqdsh se puede puntuar como dirección o modalidad. La descripción está estilizada. Abre la marcha la tribu del hermano menor, Benjamín, sigue la tribu de David, se añaden dos tribus septentrionales. Es posible que la lista completa incluyera las doce tribus, o bien que cuatro represente una totalidad.
68,26 Para la participación femenina en los festejos véanse: Ex 15; 1 Sm 18,7; 21,12.

68,28 "Guiando": el verbo empleado puede significar dominio; haría pensar en el rey Saúl, de la tribu de Benjamín.
68,29-36 La procesión concluye con el homenaje del pueblo y el vasallaje de poderes extranjeros. Se reparte en dos bloques con cambio de persona.

68,29-32 En la traducción he optado por imperativos y yusivos; otros leen perfectos y futuros (puede hacerse la prueba). El homenaje de los pueblos no implica necesariamente conversión: Sal 1 02,16. Los rebeldes, derrotados, tendrán que someterse: Zac 14,16s.
68,29 Imperativo con valor intransitivo, como en Sal 33,9; 148,5.

68,30 ''Tributo'': véanse Is 18,7; Sal 76,12.
68,31 "Reprime ... desbarata": a la letra, da un bufido, dispersa; se pueden entender unidos. La "Fiera del Carrizo" es Egipto; ''Toros y Novillos" son títulos honoríficos de jefes (cfr. Ex 15,15). Otros leen "que se postran (idolátricamente) ante planchas de plata".

68,32 "Magnates" son los "gordos". "Extender las manos" suplicando.
68,33-36 La invitación final combina lo particular con lo universal: Israel con reinos del mundo, el santuario con los cielos, el poder del pueblo otorgado por el poder de Dios. Domina en la sección la palabra "fuerza", y, en castellano, sinónimos.

68,33 El homenaje ha de ser festivo, gozoso. En el sal 29 son divinidades las que reconocen a Yhwh.
68,34. En el texto hebreo "cielos de cielos", imaginando quizá zonas superpuestas. "Antiquísimos" como creación primordial.

68,35 Controla las nubes y les da órdenes: Sal 78,23; Job 38,37
68,36. Compárese con el final del Sal 29.


Trasposición cristiana.

Dado el carácter heroico del poema, su amplitud, su entronque con hechos fundamentales de la historia de Israel, se comprende el éxito y riqueza de su lectura cristológica. El v. 18 se cita en Ef 4,8; de ahí saltan los Padres a una traslación sistemática de los símbolos. Preparar el camino y misión de Juan; rescatar a los cautivos y bajada a los infiernos; resurrección y ascensión en la subida a la cumbre, al santuario celeste; los pregoneros y los predicadores del evangelio; la tribu de Benjamín y Pablo.

Aunque algunas interpretaciones estén basadas en traducciones erróneas, y algunas correspondencias son más ingeniosas que acertadas, el conjunto muestra la riqueza de símbolos, al menos potenciales, del salmo, y la raigrambre simbólica de muchos temas del NT.

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