sábado, 12 de mayo de 2012

SALMO 143 (142).


1Señor, escucha mi oración:
por tu fidelidad atiende a mi súplica,
por tu justicia respóndeme.
2No entres en pleito con tu siervo,
porque ningún ser vivo se justifica frente a ti.
3Que el enemigo me persigue a muerte,
ya tritura mi vida contra el suelo,
me confina a las tinieblas
como a los muertos de antaño.
4Desfallece mi aliento,
dentro de mí mi corazón está yerto.
5Recuerdo los tiempos antiguos,
medito todas sus acciones,
considero la obra de tus manos.
6Extiendo hacia ti las manos
y la garganta como tierra reseca.

7Respóndeme enseguida, Señor,
que me falta el aliento.
No me escondas el rostro,
que seré como los que bajan a la fosa.
8Por la mañana dame noticia de tu lealtad,
pues en ti confío.
Indícame el camino que he de seguir,
pues acudo a ti.
9Líbrame de mis enemigos, Señor,
pues me refugio en ti.
10Enséñame a cumplir tu voluntad,
pues tú eres mi Dios.
Tu aliento benéfico me guíe por tierra I1ana.
11Por tu nombre, Señor, consérvame vivo,
por tu justicia sácame de la agresión;
12por tu lealtad
destruye a mis enemigos,
aniquila a mis agresores,
que siervo tuyo soy.

143 Género y situación. Encaja perfectamente en la categoría de súplica, con todos sus elementos temáticos y formales. Lo peculiar se puede descubrir a través de las
dos peticiones negativas de 2a y 7b.
Soberano y vasallo define la relación del orante con el Señor. Entre ambos reina una relación de "lealtad" (8a.12a); Dios ha cumplido sus compromisos con toda "justicia" (1 b. 11 b); podría "querellarse" (2a) con el vasallo, acusarlo y hasta condenarlo, "ocultándole su rostro" o retirándole su favor. El vasallo no puede alegar "justicia" (2b). Los enemigos son, sin pretenderlo, ejecutores de un castigo. Pero sucede que no es este el momento de debatir pleitos personales (Jue 10,13-15): el vasallo se encuentra en grave peligro y de momento toca al soberano salir por él. El peligro es extremo (3.7); las cuentas se ajustarán más tarde. En el futuro implora ser "guiado" por Dios (8.10).
Composición. El procedimiento clásico de la inclusión está manejado con cierta amplitud y se refuerza con elementos de recapitulación. Ateniéndonos a los cánones del género, el salmo se mueve en dos ondas de petición, marcadas por el "respóndeme" repetido (1.7) Y por el movimiento paralelo de peticiones positivas y negativas (1-2 y 7ab).
143,1 La palabra "súplica" en contexto penitencial significa pedir perdón: Jr 3,21; Zac 12,10; Dn 9; 2 Cr 6,21. La "justicia" puede ser la de la parte inocente en el posible pleito contradictorio.
143,2 Doctrina fundamental en el libro de Job: 4,17-19; 9,2; 15,14-16; 25,4-6; 32,2.
143,3 Símbolos de la muerte: el hombre, violentamente triturado, vuelve al polvo; las tinieblas: Sal 88; Job 10. "Los muertos de antaño": la frase se lee en Lam 3,6; para la idea compárese con Eclo 41,4.
143,4 Después de los símbolos se repliega a la observación física, de respiración y pulso.
143,5 El pasado feliz recordado, por un lado ensombrece el presente (Sal 77), por otro lado reanima la esperanza (Eclo 2,6.10).
143,6 Las manos en gesto de plegaria: Is 1,15; Job 11,13; Esd 9,5. La "garganta reseca": Sal 42,3; 63,2.
143,7 Si Dios tiene tiempo, el orante no lo tiene, y quiere apresurar los plazos de Dios. El Sal 104,29 junta "ocultar el rostro" con "retirar el aliento". La última frase procede de Sal 28,1.
143,8 La "mañana" es el tiempo de la gracia. En el movimiento del salmo, esta mañana disipará las tinieblas y mostrará la luz del rostro de Dios. Una vez a salvo, el orante necesita instrucciones precisas para enfilar el "camino" justo.
143,10 El Señor guía como maestro y enviando su aliento o espíritu, que es bueno o benéfico.
143,11-12 Aquí la justicia se refiere a la situación del orante perseguido a muerte sin motivo. Es vindicativa y liberadora del "siervo" o vasallo. Juntando 10 con 12 resulta" "tú eres mi Dios / yo soy tu siervo".

Trasposición cristiana.
En boca de Cristo: él es el siervo de Dios, que cumple perfectamente su voluntad. Perseguido a muerte, no pudo ser reducido al polvo de la corrupción ni confinado a las tinieblas definitivas. En boca del cristiano: pide a Dios que no entre en pleito con él. Por su justicia y no por la nuestra hemos sido salvados.

SALMO 142 (141).


2A voces grito al Señor,
a voces pidiendo gracia al Señor.
3Derramo en su presencia mis afanes,
expongo en su presencia mi angustia,
4mientras desfallece mi aliento.
Pero tú conoces mis senderos
y que en el camino por donde avanzo
me han escondido una trampa.
5Mira a la derecha y verás
que nadie me reconoce.
No tengo adonde huir,
nadie se ocupa de mí.

6A ti grito, Señor, te digo:
Tú eres mi refugio,
mi lote en la tierra de los vivos.
7 Atiende a mis clamores,
que estoy agotado;
líbrame de mis perseguidores,
que son más fuertes que yo.
8Saca mi vida de la cárcel
para que dé gracias a tu nombre.
Me rodearán los honrados
cuando me otorgues tu favor.

142 Género y situación. Súplica compuesta de cosas oídas y rezadas, sólo que dichas con gran intensidad. No invoca el castigo de los enemigos. El acto de confianza
ocupa puesto prominente. Algunos, tomando a la letra el v. 8, señalan como situación a un hombre en la cárcel; pero el v. 4 dice "por el camino por donde avanzo".
Composición. El "grito" repetido divide el salmo en dos partes desiguales. En la primera, después de cuatro verbos de súplica con invocación de Yhwh (2-3), siguen cuatro versos de motivación; en la segunda, tras dos verbos de súplica con invocación de Yhwh (6), siguen cuatro versos de petición y promesa.
El código espacial domina el salmo. El orante camina por la vida, cuando encuentra el "camino" cortado por "una trampa", y no puede avanzar; tampoco puede volver atrás, porque "lo persiguen"; señala la "derecha" y no hay auxilio ni "escapatoria"; está cercado, copado como en una "cárcel". La única salida es hacia arriba, adonde alcanza el "grito". Descubre en Dios un espacio acotado donde "refugiarse", un "lote" donde habitar. Al final, entrará en un "cerco" de honrados para dar
gracias al Señor.
142,2 Véanse Sal 3,5; 30,9; Dt 3,23 en boca de Moisés.
142,3 "Derramar el afán": el verbo es corriente, el complemento es nuevo. "En presencia de Dios": casi como una libación.
142,4 "Conoces": también ''te ocupas" como en Sal 1,6.
142,5 "Reconoce" para interesarse: Rut 2,10.19.
142,6 "El lote" en el reparto de la tierra; ahora es la tierra donde viven los hombres. Ec19,9
142,8 "Cárcel": de la misma raíz el verbo de significado más amplio: copados Ex 14,3; confinada Nm 12,14. "Rodearán": en la asamblea litúrgica.

Trasposición cristiana.
El salmo se adapta fácilmente a diversas situaciones de la vida cristiana, con sus términos abiertos "angustia, camino, trampa, cárcel, lote". En una lectura anagógica, esta vida es como prisión y el cielo es el país de la vida. Pero no es el cuerpo cárcel del alma, sino la corrupción.

SALMO 141 (140).


1Señor, te estoy llamando, ven deprisa,
escucha mi voz cuando te llamo.
2Aquí está mi súplica,
como incienso en tu presencia,
mis manos levantadas,
como ofrenda de la tarde.

3Coloca, Señor, una guarda en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios.
4No inclines mi corazón a un mal asunto,
a cometer crímenes perversos
con hombres malhechores.
No seré comensal en sus banquetes;
5Que el justo me golpee y el leal me reproche,
que el ungüento del impío no perfume mi cabeza;
mi súplica persiste en sus desgracias.

6Sus jefes fueron despeñados junto a una peña
aunque oyeron mis palabras amables.
7Sus huesos se esparcieron a la boca del Abismo
como astillas o pedruscos por el suelo.

8Sí, Señor, a ti se vuelven mis ojos,
en ti me refugio, no desnudes mi cuello.
9Guárdame del lazo que me han tendido,
de la trampa de los malhechores.
10Caigan en sus redes los malvados
mientras yo logro escapar.

141 Género y situación. Súplica. Están claros: la petición de ser escuchado, el recurso confiado a Dios, la petición de castigo del enemigo. El texto hebreo es casi desesperante; pero ofrece algunos indicios que permiten conjeturar una situación particular. Son, en pleno clima de hostilidades, algunos rasgos de buenas relaciones: banquete apetitoso, perfumes, palabras amables e intercesiones.
Imagino la situación así. Unos malhechores han comenzado una maniobra de captación del honrado, para ganárselo a sus planes: véase el caso del joven en Prov 1,8-18. Lo invitan a banquetes y fiestas, y el responde amablemente. Son los lazos en que podría caer el honrado. Al caer en cuenta del peligro, pide urgentemente al Señor que custodie sus labios y corazón: compárese con la petición de Eclo 22,27-23,2; se distancia formalmente de los malvados e invoca su castigo. De acuerdo con esta hipótesis o conjetura, intentaré explicar otros versos rebeldes. Anticipo un arreglo conjetural de 4d-7, guiado por el paralelismo: 4d No seré comensal en sus banquetes, 5b que el ungüento del impío no perfume mi cabeza. 5a Que el justo me golpee y el leal me reproche, 7a como uno que labra y hiende la tierra. 5c Todavía rezaba yo en sus desgracias 6b y escuchaban mis palabras amables, 6a cuando sus jefes fueron despeñados 7b y sus huesos esparcidos al borde del Abismo.
Todo este trabajo es un intento y el resultado, una conjetura. Más detalles en el comentario verso por verso.
141,1-2 Es propio de este salmo presentar la plegaria como equivalente de ceremonias cúlticas: cfr. Is 56,7. Mencionan la "ofrenda vespertina" 2 Re 16,15; Esd 9,5; Dn 9,21.
141,3 El hebreo imaginaba, de modo bastante material, que las palabras salían de la boca y viajaban por el aire. Véanse Miq 7,5; Eclo 28,25.
141,4 De la boca, que es la puerta de salida, pasa al corazón, que es el origen. Dios controla los corazones: Sal 119,16; Prov 21,1.
141,5 "Golpee": véase Prov 20,30. Tomando "leal" como adverbio, resulta "que me reproche con piedad": cfr. Sal 6,2; 38,2. "Desgracias": el hebreo significa también
maldades.
141,6a Unido a 7a compone un cuadro terrible: una roca escarpada, cortada a pico sobre un barranco; visto desde arriba es como la boca del seol. Desde la roca son
despeñados, caen sus cuerpos, se destrozan, quedan sin sepultura, miembros y huesos esparcidos a la boca del seol: véase el intento de despeñar a Jesús, Lc 4,29, la imagen de Abd 3s y la caída de Sal 73,18.
141,6b "Palabras amables" en un banquete: Prov 23,8.
141,7b Varía el sentido según se lean participios (texto masorético) o sustantivos. Para la imagen del "labrador que hiende", véase la evolución de b'r, de "cavar" a "inculcar" Dt 1,5.
141,8 Significa ofrecer el cuello a la ejecución capital o al peligro mortal: Is 53,12.
141,10 Usa el verbo "pasar" como término de liberación.

Trasposición cristiana.
 Sobre la custodia de la lengua es obligado citar Sant 1,19; 3,1-12. En el episodio de la sinagoga de Nazaret Lc usa el verbo "pasar". La pascua será el "pasar" al Padre: Jn 13,1.

SALMO 140 (139).


2Líbrame, Señor, del malvado,
guárdame del hombre violento,
3que planean maldades en su corazón
y todo el día provocan contiendas.
4Afilan la lengua como serpientes,
con veneno de víboras tras los labios.
5Defiéndeme, Señor, de la mano perversa,
guárdame de los hombres violentos
que planean desbaratar mis pasos;
6soberbios que me esconden trampas,
criminales que me tienden redes,
por la rodera* me ponen lazos.

7Digo al Señor: Tú eres mi Dios,
escucha, Señor, mis gritos de socorro.
8Señor, dueño mío,
que cubres mi cabeza cuando me armo.

9Señor, no le concedas sus deseos al malvado,
no des éxito a sus proyectos.
10Que no alcen cabeza los que me cercan,
que los cubra la perfidia de sus labios.
11Que les lluevan encima ascuas encendidas,
que caigan en hoyos y no puedan levantarse.
12Que el deslenguado no se afirme en la tierra
que al violento lo acose y lo cace la desgracia.
13yo sé que el Señor defiende al oprimido
y hace justicia al pobre.
14Los honrados darán gracias a tu nombre.
Los rectos habitarán en tu presencia.

140 Género. Es una súplica que se ajusta a los cánones del género: súplica motivada, acto de confianza, promesa de acción de gracias. La motivación se concentra en la hostilidad del enemigo. Se puede estudiar como ejemplo de imitación. A estas alturas del salterio, los materiales se pueden llamar convencionales.
Composición. Una primera división nos da cuatro partes bien equilibradas: peticiones motivadas (2-6), acto de confianza (7-8); peticiones motivadas (9-12), confianza y promesa (13-14). La primera sección avanza en dos ondas paralelas: líbrame, guárdame del violento que: cuatro predicados (2-4); defiéndeme, guárdame del violento que: cuatro predicados (5-6). Los actos de confianza comienzan por "yo digo, yo sé" (7.13).
140,2 "Líbrame, guárdame" son frecuentes en el salterio con Dios como sujeto.
140,3 "Planean maldades": como en Sal 35,4; 41,8. "Discordias": véanse Prov 15,18; 28,25; 29,2.
140,4 "Afilar la lengua" puede proceder del Sal 64,4; el veneno, del Sal 58,5.
140,6 "Caza, trampa y red" son imágenes frecuentes en el salterio. * O: el salterio.
140,7-8 Equivale a una profesión de fe y acto de confianza. A Yhwh, repetido tres veces, lo invoca como "mi Dios": Sal 16,2; 31,15; 63,2.
140,9 Comienza una serie de ocho peticiones contra los enemigos. Al final supongo el verbo en hifil, dependiente de negativa y unido al v. 10. "Perfidia": el sustantivo significa fatiga, molestia y cuanto la causa.
140,11 "Lluevan": añadiendo una consonante al verbo hebreo tenemos la conocida expresión de un castigo celeste: Gn 19,24; Ez 38,22.
140,12 El "deslenguado": véase Eclo 28,17s.
140,13 El orante generaliza y se coloca en el grupo de los afligidos.
140,14 Termina con la alabanza coral ante el Señor: la oración se resuelve en presencia.

Trasposición cristiana.
El salmo se lee en clave eclesiológica, como oración de la Iglesia perseguida y protegida. El verso final se puede referir a la glorificación definitiva.

SALMO 139 (138).


1Señor, tú me sondeas y me conoces.
2Me conoces cuando me siento
o me levanto,
de lejos percibes mis pensamientos.
3Disciernes mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
4No ha llegado la palabra a la boca,
ya, Señor, te la sabes toda.
5Me estrechas detrás y delante,
apoyas sobre mí tu palma.
6Tanto saber me sobrepasa,
es sublime y no lo abarco.

7¿Adónde me alejaré de tu aliento?,
¿adónde huiré de tu presencia?
8Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, ahí estás.
9Si me traslado al ruedo de la aurora
o me instalo en el confín del mar,
10allí se apoya en mí tu izquierda
y me agarra tu derecha.
11Si digo: que me sorba la tiniebla,
que luz se haga noche en tomo a mí,
12tampoco la oscuridad es oscura para ti,
la noche es clara como el día:
da lo mismo tiniebla o luz.

13Tú has creado mis entrañas
me has tejido en el seno materno.
14Te doy gracias
porque te has distinguido con portentos
y son maravillosas tus obras.
Conoces perfectamente mi aliento,
15no se te oculta mi osamenta.
Cuando me iba formando en lo oculto
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
16tus ojos veían mi embrión.
Se escribían en tu libro
se definían todos mis días,
antes de llegar el primero.
17¡Qué admirables, Dios, tus pensamientos,
qué densos sus capítulos!
18Los cuento: son más que granos de arena;
lo desmenuzo: aún me quedas tú.
19¡5i mataras, oh Dios, al malvado! 
que se aparten de mí los sanguinarios
20que hablan de ti intrigando
y juran por ti en falso.
21A los que te odian, Señor, yo los odio,
me repugnan los rebeldes contra ti.
22Los odio con odio implacable,
los tengo por enemigos.
23Sondéame, Dios, y conoce mi corazón,
ponme a prueba para conocer mis sentimientos:
24mira si mi conducta es ofensiva
y guíame por el camino eterno.  

139 Género y situación. Uno va leyendo el salmo y le suena a reflexión sapiencial sobre la presencia y el conocimiento de Dios. Al llegar al v. 19, y hasta el final, tropieza con un mundo de malvados, del que se distancia apasionadamente el orante. ¿Qué hacer con la última parte? Algunos expeditamente la separan como salmo autónomo; otros la consideran adición secundaria, que aporta consecuencias a la meditación. Una solución opuesta consiste en tomar el final como centro de gravedad o punto de arranque del salmo. Esta solución respeta el texto, la tradición, y aduce paralelos: un hombre acusado en falso, quizá de idolatría, apela al tribunal de Dios, que lo conoce todo (cfr. Sal 17). El que apela invoca dos virtudes del juez: su conocimiento de la causa y su imparcialidad para dictar sentencia. Lo específico del salmo es el desarrollo desproporcionado de la sección dedicada al conocimiento de Dios. La situación se convierte en pretexto para una meditación. Puede compararse con Job 5,8s; 17,15.19.23; 26,6.10.14.17.22-23.
La situación puede ser real o ficticia. Se puede hipotizar una plegaria estilizada en forma de apelación. Esta suposición explica mejor la libertad del desarrollo. Una vez que el orante da curso libre a la meditación, se siente avasallado por la grandeza de su juez, y acepta sugerencias del mundo sapiencial, sin desdeñar oportunas sugerencias proféticas.
Composición y estilo. Una inclusión con tres palabras define la unidad del poema. Invirtiendo los versos 13 y 14, la primera parte discurre en tres ondas: presencia y conocimiento de Dios (1-5), su saber me sobrepasa (6); inútil huir o esconderse de Dios (7-12), sus obras son prodigiosas (14); desde la concepción me conoces (13-16), sus designios me sobrepasan (17-18).
El estilo se distingue por la abundancia de merismos y expresiones polares, o sea, de totalidades articuladas por un par de miembros o representadas por sus dos extremos. Otro aspecto es la concreción imaginativa, que salva al salmo de caer en una reflexión áridamente intelectual. La imagen solar, propuesta por algunos, no concuerda con datos importantes del salmo. Es notable la variedad expresiva de formas sintácticas. El texto hebreo presenta serias dificultades.

139,1 "Sondeas": véanse Jr 17,10; Sal 44,22; Job 28,27.
139,2 Compárense las polaridades con las de Dt 6,7; Is 37,28s.
139,4 Podemos aducir como comentario o como eco tardío Eclo 43,18-20.
139,5 "Estrechas" denota la cercanía inmediata. "La palma sobre mí" me da la sensación de inmediatez protectora y dominadora: cfr. Ez 1,3; 3,15; compárese con la experiencia de Moisés, Ex 33,22s.
139,6 Sobre lo incomprensible de Dios véase Prov 30,3s; Eclo 24,28.
139,7-12 Las polaridades de esta segunda sección son: aurora / poniente, oscuridad / luz, noche / día. Dios está imaginado en un lugar central, definido por su "aliento" y su "rostro", mientras sus dos manos abarcan simultáneamente los dos extremos del horizonte.
139,7 El "aliento" esta imaginado en su emisión vital, no como el de Gn 1: cfr. Sal 63,9. El "rostro" sugiere la manifestación inmediata, la presencia próxima: cfr. Sal 51,12. "Huida" como la de Jonás.
139,8 Cielo y abismo son dos lugares extremos, en los que se halla la pura presencia invariable de Dios: Am 9,2s. Imagina el seol como inmenso dormitorio donde el hombre tiende su lecho: Job 17,13; 21,26. La presencia del Señor en el seol contradice las creencias de Mesopotamia y algunas concepciones bíblicas que declaran a Yhwh extraño al mundo de los muertos: véase Eclo 16,18s.
139,9 La palabra hebrea significa alas, ruedo de un manto, haldas de un vestido; el ruedo es más apto para imaginar la aurora. "El mar", se entiende el Mediterráneo.
139,11-12 "Sorba": tomando shup como variante de sha'ap . Describe la sensación de verse absorbido por la oscuridad que avanza, envuelto en la oscuridad que suplanta a la luz: véanse Eclo 23,18s; Job 31,21. La mirada de Dios trasciende la distinción humana y cósmica de luz y tinieblas.
139, 14ab (Adelanto la explicación de este difícil verso). La interpretación varía según se lea primera (texto masorético) o segunda persona, según se reduzca al verbo plh o a pl Alternativas: de modo portentoso he sido distinguido; con tus portentos te has distinguido; soy / eres prodigioso. Hace sentido como conclusión de la segunda sección.
139,13.14c.15.16 Ordeno los versos guiado por el paralelismo. Distingo dos unidades: el organismo y el destino. Del organismo menciona riñones, aliento y huesos; el destino es el curso de los días, conocido o fijado desde el comienzo.
139,13 "Riñones": sede de pasiones, con frecuencia unidos a corazón.
139,14c Forma buen paralelismo con la primera frase de 15: "aliento / huesos", "conoces perfectamente / no se te oculta".
139,15 "En lo profundo de la tierra": supone la ecuación seno materno = madre tierra: compárese con Job 1,21; Eclo 40,1.
139,16 Es muy discutido el significado de la palabra que he traducido "embrión", siguiendo una tradición autorizada. A la difícil frase final, "y no uno en ellos", le saco sentido contando con una cópula implícita.
139,17 -18 Tercera exclamación de estupor y asombro. De las acciones y el conocimiento, el orante se remonta a los pensamientos y a la persona. De los pensamientos pondera su valor, su número, su eficacia. Los reparte en capítulos, y resultan macizos; los cuenta uno por uno, y salen más que granos de arena; los desmenuza -leyendo qss-, y se encuentra con Dios mismo. A la letra, "y todavía yo contigo". Léase como comentario o resonancia Eclo 18,4-7; 43,27.
Aquí podría terminar el salmo. Para explicar la continuación recurrimos a Job 11,7-15: texto que de la grandeza y conocimiento de Dios pasa a su función como juez de malvados y del honrado que se disocia de la maldad.
139,19 He dado a 'm valor optativo; los que lo toman como condicional traducen: "Si vas a dar muerte a los malvados, que se aparten de mí los sanguinarios": compárese con Sal 26,2.4.5.9.
139,20 Hay quien lee "se rebelan con malicia". "Por ti": corrigiendo la palabra final, que no hace sentido en hebreo.
139,21-22 Equivale a un juramento de inocencia: los enemigos del Señor son mis enemigos; amar a los enemigos de Dios, entenderse con los malhechores sería complicidad: véase el planteamiento personal del Sal 1.
139,23 Repitiendo verbos, retorna al comienzo, esta vez en forma de petición; sometiéndose al escrutinio del juez que todo lo conoce.
139,24 "Ofensiva": no pienso que se refiera a los ídolos. El "camino eterno": puede ser el buen camino tradicional, según Jr 6,16; 18,15; o bien el camino duradero, que no perece, como el de Sal 1,6.

Trasposición cristiana.
Sobre el Dios incomprensible: Rom 11,33; 1 Cor 2,10. Por la encarnación y redención, el misterio de Dios se vuelve más claro, y más profundo. La liturgia ha aplicado la polaridad sentarse / levantarse a la muerte y resurrección de Cristo.

domingo, 6 de mayo de 2012

SALMO 138 (137).


1Te doy gracias de todo corazón;
frente a los dioses tañeré para ti.
2Me postraré hacia tu santuario,
dando gracias a tu nombre,
por tu lealtad y tu fidelidad;
porque has exaltado hasta el cielo tu promesa.
3Cuando te llamé me respondiste,
has removido el vigor de mi aliento.  

4Que te den gracias, Señor, los reyes del mundo
cuando escuchen tus discursos.
5Que canten los caminos del Señor:
¡qué grande es la gloria del Señor!
6EI Señor es sublime y se fija en el humilde,
y al soberbio lo trata a distancia.  

7Cuando camino entre peligros, me das vida.
Contra la furia del enemigo extiendes la izquierda
y tu diestra me salva.
8EI Señor me completará sus favores.
Tu lealtad, Señor, es eterna,
no abandones la obra de tus manos.  

138 Género y situación. Acción de gracias que concluye con un acto de confianza y una petición. Consiste en gran parte en un zurcido de reminiscencias y expresiones convencionales; pero el final es magnífico. Siendo los datos bastante genéricos, es fácil encajarlos en la situación a la vuelta del destierro; también encaja en otras circunstancias parecidas. En el salmo alternan lo personal y lo colectivo, el tú y el él referidos al Señor.
138,1 "De todo corazón": la frase convencional suena sincera en una situación de liberación reciente. "Frente a los dioses": no la corte celeste, sino los extranjeros, quizá los de Babilonia: véase Ex 20,3 con otra formulación.
138,2 La primera frase procede del Sal 5,8. El "templo" es centro de orientación y define la posición del orante: 1 Re 8,31. 33.38.44.48. La última frase es dudosa: corrijo como otros "nombre" en "cielos".
138,3 Manteniendo el texto hebreo, Dios incita al hombre internamente y le da fuerza: compárese con Esd 1,5.
138,4 Supone el orante que los oráculos del Señor se escuchan en todo el mundo.
138,5 Correlativa de la palabra es la acción, en la cual se manifiesta la gloria del Señor.
138,6 Es la enseñanza de Is 57,15; Sal 113,5s, y es principio fundamental de la actuación divina. La expresión es paradójica: el Excelso está más cerca del bajo que del alto.
138,8 Este verso es lo mejor del salmo y una de las jaculatorias más bellas del salterio. El primer verbo hebreo significa "completar', llevar a término, y su sinónimo es "no abandonar', no dejar a medio hacer. Entre ambos sinónimos, sustentándolos, se establece la "misericordia eterna" del Señor. Si es eterna, no puede fallar, hará su tarea hasta el final. Lo ya hecho es garantía de lo que falta.

Trasposición cristiana.
El último verso tiene una aplicación egregia a la vida cristiana: tensa entre una salvación otorgada y una salvación por culminar. Muy semejante suena Flp 1,6.

SALMO 137 (136)


1Junto a los canales de Babilonia
nos sentamos y lloramos
con nostalgia de Sión.
2En los sauces de su recinto
colgábamos nuestras Cítaras.
3Allí los que nos deportaron
nos invitaban a cantar,
nuestros opresores a divertirlos:
«Cantadnos un cantar de Sión».
4¡Cómo cantar un canto del Señor
en tierra extranjera!

5Si me olvido de ti, Jerusalén
que se me olvide la diestra,
6que se me pegue la lengua al paladar
si no te recuerdo,
si no exalto a Jerusalén
como colmo de mi alegría.
7Toma cuentas, Señor, a los idumeos
del día de Jerusalén,
cuando incitaban: ¡Desnudadla,
desnudad la hasta los cimientos!

8¡Capital de Babilonia, destructora!
¡Dichoso el que pueda pagarte
el mal que nos has hecho!
9iDichoso el que agarre y estrelle
tus hijos contra la peña!

137 He aquí una lamentación o elegía, la única del salterio. Hay una voz que introduce el poema desde cierta distancia. Distancia temporal, usando perfectos; distancia espacial, diciendo "altí". La voz introduce dos grupos que apuntan un diálogo. No es imposible que el autor haya establecido una segunda distancia, que haya compuesto su poema después del destierro, ya repatriado. Pero el salmo se entiende mejor si se supone compuesto en Babilonia, para uso de los desterrados.
Vamos a repartir a los desterrados en tres grupos: los asimilados a Babilonia; los desesperados o resignados inertes que piensan que todo ha terminado; los fieles al pasado político y religioso que cultivan la esperanza. Cuando Ciro promulgó su decreto, los últimos volvieron a la patria. Concibo el salmo como el canto de la resistencia espiritual de los desterrados: los protegió de la asimilación, los confortó en la esperanza. ¡Por encima de todo, Jerusalén! No es un programa de acción, sino lírica en que se desahogan sentimientos.
La composición no es arquitectónica, sino lírica. El poema discurre en breves escenas encadenadas. Dos versos describen una escena y establecen una tonalidad de pena y añoranza (1-2). Entran unos babilonios y piden a los desterrados que canten (3); en vez de acceder, pronuncian un juramento imprecatorio de fidelidad a Jerusalén (4-6) y una imprecación contra los idumeos por su aportación a la tragedia (7); cumplidos esos ritos, los desterrados acceden a la petición de los
"cautivadores": con dedicatoria a Babilonia, le cantan una bienaventuranza sarcástica (8- 9). Según mi explicación, el final no es una oración dirigida a Dios, sino una respuesta "merecida" a la petición burlona y humillante del v. 3.
Descuella este poema por la concentración, la intensidad de la pasión sin sentimentalismo, el proceso rápido y coherente de los afectos, el escenario abarcado y el refinamiento sonoro.
137,1-2 Hay que imaginar el escenario apacible: cfr. Sal 46,20s; el recuerdo: cfr. Is 43,18s; el llanto: cfr. Lam 1,2.16.
137,3-4 Con mezcla de curiosidad por lo exótico y burla a los vencidos, les piden que sustituyan el llanto por "alegría". Pero los cantos de Sión son cantos en honor de Yhwh; Babilonia sigue siendo tierra extranjera.
137,5-6 Paralizados y mudos, como Ezequiel: Ez 3,25s. El olvido puede ser fuente de apostasía; ningún gozo supera al de la ciudad amada: cfr. Ez 24,25.
137,7 Sobre la intervención de los idumeos léase Abd 11-14. "Desnudadla" como a una matrona (Is 3,17; 47,3; Ez 23,29; Lam 1,8), "hasta los cimientos" como a una ciudad.
137,8-9 "Destructora": creo que el original le daba el título de "devastadora"; cuando le tocó a ella (Is 33,1), cambiaron las vocales, y resultó "devastada" en el texto actual. Bienaventuranza retorcida: la dicha no es para ella, sino para quien pueda vengarse de ella. Aunque es explosión verbal, no acción ni proyecto, expresa una pasión violenta: mencionan la acción 2 Re 8,12; Is 13,16; Nah 3,10.

Trasposición cristiana.
¿Es posible cristianizar este salmo? Sí, tomando Babilonia como hace el Apocalipsis y una larga tradición. Ya no es una nación y un imperio, sino signo de la ciudad opuesta a la Ciudad de Dios; y no coincide con un territorio geográfico, sino que coexiste con todas las sociedades y está dentro de cada hombre.